La política de Biden: ¿Menos confrontación, mayor cooperación con China?

Doris Ramírez Leyton
Directora de Perspectiva Global, e investigadora de Asia-Pacífico.

Estados Unidos y China han evidenciado su llamada “guerra comercial” mediante su participación en acuerdos comerciales globales, donde EEUU ha marcado su distanciamiento con la no adhesión; sin embargo tienen más elementos en común que podrían servir para salir de la crisis por la pandemia, donde el dólar es la moneda global, en un mercado de más de 400 millones de consumidores en China.

No cabe duda que el reinicio económico a nivel mundial lo darán China y Estados Unidos, es de esperar que Biden, quien no gobernará por Twitter, dará el impulso que se requiere para terminar con la pandemia de la COVID-19, fundamental para el crecimiento económico y el avance en el camino correcto: primero la pandemia, luego la economía. Tema que China lleva pasos adelante.

Por otra parte, Estados Unidos se encontrará con el mayor acuerdo de comercio mundial, firmado en días pasados entre 15 países de Asia-Pacífico: la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), que cubre el 30% del PIB mundial y una población de 2.100 millones de consumidores. Este Acuerdo se suscribió virtualmente en Vietnam, en la Cumbre Anual de la ASEAN, ante el Primer Ministro de Vietnam Nguyen Xuan Phuc, quien fue el anfitrión de dicha reunión, el 15 de noviembre de 2020.

Los países signatarios del RECEP son: China, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y los diez países de ASEAN: Singapur, Malasia, Filipinas, Vietnam, Indonesia, Laos, Cambodia, Myanmar, Tailandia, Bruney (abierto a India si decide entrar al RECEP).

El RECEP permite a la región de Asia-Pacífico un avance comercial y una bandera contra el proteccionismo en el concierto mundial. Además para China, junto a la digitalización del yuan en un sistema financiero global dominado por el dólar, la expansión de sus exportaciones.

Las negociaciones de RECEP se iniciaron en 2012 por iniciativa de la ASEAN, su mayor promotor ha sido China, culminando en uno de los mayores logros comerciales y políticos del momento.

Falta ver si la administración Biden regresa al TPP, hoy convertido en Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) sin Estados Unidos. Once países firmaron este acuerdo, entre ellos tres latinoamericanos que están en APEC: Chile, México y Perú, más Japón, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Bruney, Malasia, Singapur y Vietnam; ya que Trump, como en otros importantes temas internacionales, decidió retirarse, a principios de 2017, del acuerdo de libre comercio y de la estrategia en Asia-Pacífico diseñada por Obama. El vacío lo llenó Japón quien lideró las negociaciones del CPTPP.

Mientras el RCEP reduce los aranceles, el CPTPP vela por la protección del medio ambiente y la inversión extranjera, además de las diferencias entre los dos acuerdos en ninguno está Estados Unidos. Asia-Pacífico cuenta así con una fuerza comercial inusitada agregando bríos a la región más vibrante del planeta.

Foto: AP-RCEP
Foto: AP-RCEP

Pero mientras no se cuente con una vacuna a nivel global, es imposible reiniciar la economía, pues no vale que una región o en algunos países se puedan hacer negocios. El planeta tendrá que volver a la nueva normalidad.

Así China anunció su estrategia de “circulación dual” que consiste en priorizar el consumo interno y la innovación sobre el suministro externo de partes tecnológicas y conocimientos técnicos. Igualmente para su crecimiento económico, China no puede depender de los chips extranjeros para la fabricación de semiconductores. Estas condiciones serán apremiantes para su visión Made in China 2025.

Entre otros temas que la comunidad internacional vigila de cerca en China, podemos citar: la situación de Hong-Kong, la región de Xinjiang con los Uigures, Taiwán, las reclamaciones marítimas en el mar de China Meridional y las diferencias fronterizas con India. Temas de su política exterior a la vista y con mucha presión externa.

Además, tanto Estados Unidos como algunos países de la Unión Europea luchan contra la red 5G de China. Hasta el momento, es de esperar que con Biden las cosas para Huawei cambien, igualmente el tema de aranceles entre las dos potencias.

Se espera que Antony John «Tony» Blinken, nominado como Secretario de Estado por Biden, gran conocedor de la política exterior y con importante experiencia, permite enviar señales de reparación de la política exterior de Estados Unidos en un mundo en evidente crisis sanitaria, económica y política.

Además con la vacuna en ciernes, Estados Unidos y China tienen sus armas económicas y políticas para salir de esta crisis que afectó al mundo entero: el dólar como moneda global y un mercado de más de 400 millones de consumidores en China.

Esperamos que Biden, quien inicia su gestión con el regreso de Estados Unidos al Acuerdo de París, apueste al multilateralismo y una clara convivencia internacional como primera potencia mundial.

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