Fuente: servindi.org

Un reciente informe del la Agencia de Investigación Ambiental determinó que China es el país que importa la mayor cantidad de madera ilegal peruana y en alto riesgo. Así, en el 2015, China importó el 42 por ciento de madera peruana, del cual el 71 por ciento está catalogada como “no inspeccionada”. Además, el país asiático es el principal destino del cumarú, una especie en peligro de extinción.

Servindi, 13 de febrero, 2018.- De todos los países que importan madera ilegal peruana, China, país asiático que no posee una ley que prohíba la importación y el comercio de madera ilegal, es el principal destino de los exportadores peruanos inescrupulosos.

Así concluyó una reciente investigación de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés) que incluye cifras del informe realizado por el Centro para el Derecho Ambiental Internacional (CIEL).

Durante el 2015, año en el que se centra la investigación, desde el Perú la mayor cantidad de madera fue exportada a China (42%), seguida de República Dominicana (20%), Estados Unidos (10%) y México (9%).

En 71 por ciento de las exportaciones a China durante el 2015, representan madera no inspeccionada, del cual la mitad está bajo sospecha de estar en alto riesgo de contener madera ilegal.

Exportación de madera peruana a China según el número de permisos de transporte (2015)

El informe sostiene que, además  de la complicidad entre criminales y funcionarios corruptos, el hurto, la colusión y fraude a lo largo de la cadena de suministro en el Perú “son sistemáticos, bien conocidos y persistentes” e impiden cualquier reforma significativa en el sector forestal.

Por ejemplo, en el 2006, el Banco Mundial describió la tala ilegal en el Perú como sistemática, con presencia de redes criminales en alianza con actores estatales, lo que incluso fue reconocido por el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) en el 2010.

Sin embargo, a pesar de que en el 2015 la agencia aduanas estadounidense incautara un cargamento de madera ilegal peruana en la que descubrió la complicidad de los funcionarios peruanos, en el 2017 se supo por la agencia Associated Press que los procesos penales no habían avanzado y quienes firmaron los “permisos de tala falsificados” seguían en sus puestos.

Además, de acuerdo al informe, los taladores ilegales producen conflictos violentos con las comunidades indígenas, quienes luchan por proteger sus tierras para que no incursionen los taladores.

“En algunos casos, las mismas mafias que controlan los mercados de madera ilegal también trafican con drogas”, sostiene la investigación.

Flora y fauna amenazada

La tala ilegal también ha llevado a la caoba y el cedro, dos especies que eran muy comunes en el Perú, a la extinción comercial. En esta misma línea, en el 2015, un grupo de 90 científicos concluyó que el cumarú debía ser incluido en la lista por la insostenibilidad y aumento de los niveles de aprovechamiento.

El cumarú, la especie más exportada a China, puede llegar a capturar hasta un tercio del total de carbono en una hectárea de bosque tropical primario y es un árbol vital para el águila arpía en peligro de extinción, guacamayos y otras aves que anidan en él.

Acceda al informe a través del enlace: Destino China (PDF, 8 páginas)