Los derechos humanos y la República Popular China

Denisse Linares Suárez
Estudió Ciencia Política en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), tiene un diplomado en Transformación de conflictos socio-ambientales por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM). En la actualidad, estudia la carrera de Derecho en esta última casa de estudios. Cuenta con experiencia en la gestión socioambiental, recursos hídricos, salvaguardas socioambientales en Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), banca nacional e inversiones chinas enfocados en proyectos de infraestructura e institucionalidad indígena.

La evolución de los derechos humanos ha planteado s desafíos en los diferentes contextos del globo y exige que los Estados emprendan acciones en los organismos internacionales para garantizar su respeto. Así, debido a la relevancia que adquirió China como actor internacional, es necesario conocer cuál es su postura, política y compromiso hacia los derechos humanos.

Introducción

El trato de los derechos humanos (DDHH) ha evolucionado de acuerdo a los contextos. Los conflictos de ahora presentan escenarios diferentes en comparación al momento de su creación, como la competencia por generar mayores inversiones –donde la inversión extranjera tiene un rol fundamental– y, los conflictos territoriales debido al interés por los recursos naturales –donde los derechos de las personas se han visto amenazados y vulnerados– (De la cuadra, 2015), entre otros.

Reincorporación de china en la ONU. Fuente: http://ec.china-embassy.org/
Reincorporación de china en la ONU. Fuente: http://ec.china-embassy.org/

La República Popular de China (RPCH) ha sido parte de esta formación en materia de derechos humanos, participando desde la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de un rol principalmente diplomático o apoyando la generación de Tratados, pero manteniendo siempre sus características políticas.

Siendo así, China ha formado su propia concepción de los derechos humanos, en base a su régimen político. Pero, este no ha trascendido a la efectivización de los derechos humanos sino que se mantiene en un plano declarativo, siendo su principal abstención la no intromisión de su soberanía, la cual es fundamental para el lado más conservador de China.

Por otro lado, están los derechos indígenas que han tomado relevancia, debido a la elección de China como país miembro del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU. Esto marcó un hito para el conocimiento de la RPCH sobre los pueblos indígenas, ya que el país asiático solo reconoce a las minorías étnicas, siendo un concepto más limitado que los derechos indígenas.

En ese sentido, este artículo es un primer avance para analizar[1] el trato de los derechos humanos por parte de China, de acuerdo con las evidencias sobre sus compromisos con los mismos, y sobre su participación en espacios de tomas de decisiones; así como la influencia de China en los DDHH con relación a América Latina, y finalmente se presentarán reflexiones en base a los puntos analizados.

Definición de derechos humanos

El concepto de los derechos humanos es un concepto histórico, que la mayoría de los Estados han integrado en su normativa interna, de acuerdo a lo dispuesto en la clasificación pedagógica de los derechos humanos[2]. Frente a ello, un concepto general podría ser el señalado por Fraguas (2015) los derechos humanos “son aquellas libertades, facultades o valores básicos que, de acuerdo con diversas filosofías o fundamentaciones, corresponden a toda persona por el mismo hecho de su naturaleza y condición humana, para la garantía de una vida digna”.

Ahora bien, también existen diferentes interpretaciones como la concepción iusnaturalista racional, donde se señala que los derechos del hombre se descubren por medio de la razón, estos son universales, inalienables e imprescriptibles, anteriores, naturales y superiores al derecho positivo, es decir a la creación de normas.

A su vez, esta interpretación es la más usada y vigente; sin embargo, para Guerrero, S. H. & Hinestroza (2017), esta posición niega la posibilidad de incluir en el contenido de este discurso los derechos de las minorías étnicas entendiendo que, las características de la concepción iusnaturalista racional están ideadas para responder a un comportamiento “genérico”, cuando los pueblos indígenas requieren de mayores especificaciones que reconozcan las diferencias, de manera que se los integre de acuerdo a sus costumbres y formas de vida.

Por ello, el concepto de derechos humanos no es una institución cerrada, sino que está en una constante adaptación a las reflexiones que se presentan producto de las evidencias sobre la falta o ausencia de términos que incluyan a todos los grupos sociales; de lo contrario podría generar la homogeneización de los derechos, excluyendo a quienes no se desarrollan con los mismos códigos del mundo occidental y dejando un camino a medidas que ocasionen vulneraciones.

La visión China sobre derechos humanos

La RPCH, con el tiempo, ha pasado a ocupar posiciones estratégicas en la comunidad internacional, como en el Consejo de Seguridad de la ONU. En la actualidad, es uno de los principales aportadores económicos para la continuidad de algunos de los organismos que lo integran.

El país asiático desarrolló un concepto en base a su formación como estado socialista. Pero desde el siglo anterior, ha apostado por cambiar su economía, adoptando medidas propias del mundo occidental, o economía capitalista, lo cual también está produciendo cambios normativos internos que influyen en los derechos humanos. En ese sentido, en esta parte hablaremos de cómo China está entendiendo esta gama de derechos.

Fuente: www.telesurtv.net
Fuente: www.telesurtv.net

Para empezar, es necesario conocer parte del sistema legal chino, Guoqiang nos presenta un análisis completo. La Constitución de China declara que todo poder pertenece al pueblo, donde los derechos se caracterizan por tres principios fundamentales: la amplitud, o inclusión de todos los ciudadanos en una gran diversidad de derechos individuales y colectivos; la equidad, o su igualdad ante la ley; y la veracidad, o aplicación efectiva de los derechos (Vergalito)[3]. Esto es, mientras en la sociedad occidental el Gobierno se basa en las leyes, en la sociedad china se basa en el control social, relation-based governance (“gobierno basado en las relaciones”), lo cual significa que el control social depende de las relaciones entre las personas, siendo un enfoque centrado en las personas”.

A su vez, su sistema de justicia no tiene un organismo autónomo que desempeñe el rol de un Tribunal Constitucional, sino que se concentra en el Poder Legislativo, la Asamblea Popular Nacional. Es decir que el control de la Constitución la tiene el Poder Legislativo[4], lo que implica que tanto la generación, control, interpretación de las normas están concentradas en una sola institución.

En la misma línea, la inclusión de derecho internacional en el sistema legal chino ha encontrado su principal obstáculo en las posiciones conservadoras que tienen como principal argumento la soberanía absoluta e ilimitada (Guoqiang, 2013). Sin embargo, China ha ido atravesando cambios para pasar del poder basado en el pueblo a ser un país socialista con el imperio de la ley.

En ese sentido, el pedido de que China mejore su marco normativo sobre derechos humanos debe apuntar a integrarse con las necesidades actuales y futuras como la incorporación de los derechos indígenas en sus tratados internacionales, así como los que se comprometen al ambiente sano y equilibrado, y los que se comprometen a los sociales y culturales. Al respecto, como un avance, China asumió compromisos en el marco del Examen Periódico Universal (EPU), como garantizar que sus inversiones dentro y fuera de su territorio sean plenamente compatibles con los derechos humanos y respetuosos con el medio ambiente y la sostenibilidad; así como con los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos[5].

Las minorías étnicas en China

China ha adoptado la categoría de minorías étnicas, la cual es una categoría con menores prerrogativas que de pueblos indígenas, como el no reconocimiento de su autonomía y territorio. Esto a pesar de que existen 56 etnias, las cuales representaba aproximadamente el 97% de la población total[6] (Anguiano, 2010).

Establecer esta categoría implica que a las minorías no se las reconozca su derecho a su territorio ancestral; así como a sus manifestaciones y costumbres de larga data a sus tierras y territorios que suelen ser inseparables de la autoidentificación como pueblos indígenas[7][8]. Esta situación tiene consecuencias políticas y jurídicas para el reconocimiento de derechos como el derecho al territorio.

Si bien es cierto, el sistema legal y político de los Estados democráticos en la región no son infalibles, y tienen un largo camino para mejorar las condiciones estructurales; es necesaria la reflexión de cómo estos sistemas deben generar espacios de diálogo que permitan el conocimiento y entendimiento de las diferencias estructurales, debido al incremento y constante relacionamiento entre América Latina y China. La propuesta va en la línea del respeto e implementación de las estructuras sociales.

¿Cómo se está comprometiendo China con los derechos humanos?

El compromiso de China con los derechos humanos es una forma de apoyar el multilateralismo, tal como lo han señalado distintas autoridades del país asiático. Además, de reafirmar su interés de mantener las relaciones diplomáticas, su compromiso sobre respeto mutuo con otros países así como el apoyo económico de China ha sido importante para mantener a dicho organismo.

Este acercamiento también es visto como una estrategia frente a los continuos cuestionamientos y al desafío que tiene China para legitimar al régimen y a las políticas implementadas sobre derechos humanos[9]. Por ejemplo, es miembro del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, por lo que ahora tiene el rol de generar recomendaciones para el respeto e implementación de los derechos indígenas, por parte del Consejo Económico y Social (ECOSOC).

Fuente: www.iwgia.org
Fuente: www.iwgia.org

A su vez, es miembro del Consejo de Seguridad, ha apoyado económica y políticamente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para combatir la COVID-19, asumiendo un rol de liderazgo frente a la ausencia de Estados Unidos. En abril de 2020, fue elegido como miembro del panel del Consejo de Derechos Humanos para la elección de los investigadores, como los monitores sobre libertad de expresión, salud, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias. Este hecho ha generado la protesta ciudadana, debido a los cuestionamientos a China sobre las restricciones a la libertad de expresión[10]. Por lo que también es un desafío demostrar un efectivo compromiso.

En ese sentido, China mantiene un rol estratégico y de liderazgo en la promoción y respeto de los derechos humanos mediante el financiamiento y su influencia en el marco internacional, participando como veedor y asesor técnico. Todo ello, a pesar de los cuestionamientos, debido al marco normativo nacional que disiente con el derecho internacional.

A su vez, China tiene un rol fundamental para la promoción de los derechos indígenas, lo que genera expectativa frente a los desafíos actuales para el reconocimiento, respeto y materialización de los derechos indígenas en el desarrollo de las inversiones, donde más han sido vulnerados y flexibilizados, y donde las empresas chinas también han sido denunciadas; además de no reconocer la presencia de pueblos indígenas, sino de minorías étnicas.

Por todo lo dicho, la RPCH nos muestra dos formas de cómo está manejando los derechos humanos. Por un lado, su compromiso y reafirmación del marco normativo internacional, a partir de su participación y apoyo económico para la continuidad de la ONU. Por el otro, el trato inconsistente de su marco normativo nacional, con el internacional, principalmente sobre derechos de acceso a la información y la participación de los pueblos indígenas, el cual encuentra sus bases en su estructura y formación política.

Reflexiones sobre derechos humanos entre América Latina y China

El rol estratégico de China pone de relieve la intención de generar cambios y adaptarse a las condiciones normativas de occidente, no solo con el derecho internacional, sino en el ámbito internacional, como una relación causa-efecto, pues no se podría avanzar con la ratificación y reconocimiento de tratados internacionales, manteniendo normas y sistemas internos que se contrapongan. Este podría ser uno de los principales desafíos de China, donde se mezclan la formación política de quienes son reticentes a los cambios, y de quienes creen que son necesarios y vayan acorde a los cambios económicos.

Otro punto a rescatar es que China basa el concepto de la ley en las personas, lo opuesto a occidente donde la ley se basa en el derecho; pero que ambas presentan fallas, al tomar la realidad como base para regular comportamientos, generar justicia. Por lo tanto, ambos sistemas deben conversar para adaptarse a esta nueva o nuevas sociedades.

A su vez, el contexto por el que pasa América Latina basa su economía, principalmente, en la extracción de recursos en zonas megadiversas, donde China es el principal socio comercial, siendo necesario que materialice sus compromisos, así como genere s en cuanto a su rol como Estado parte de la ONU y socio comercial, dejando de protagonizar un rol declarativo.

Ante los desafíos que se presentan tanto para China como para los países que dependen del trato e incorporación del marco internacional sobre derechos humanos, el diálogo con la sociedad civil, organizaciones indígenas y con los expertos en derechos humanos es crucial para llegar a consensos y generar los cambios que son necesarios más ahora que los desafíos se han intensificado y transformado ante la pandemia.

 Conclusiones y recomendaciones

China protagoniza un rol importante en el desarrollo de los derechos humanos, como uno de sus ejes para ser parte de los procesos y tomas de decisiones a nivel mundial, y en línea con su interés de contribuir al multilateralismo. Siendo así, es necesario la adaptación y evaluación del trato de los derechos humanos a las necesidades y contexto actual, donde los conflictos socioambientales es uno de los escenarios de vulneraciones.

Sin embargo, China podría pasar de un rol diplomático y declarativo a la materialización de sus compromisos tanto nacionales como internacionales. Por ejemplo, estableciendo un organismo independiente de interpretación y que haga justicia de las normas que atañen a los DDHH, e integrando en sus tratados bilaterales medidas para la protección de los derechos.

A su vez, en el ámbito internacional, hablando de América Latina, China debería tomar una posición en cuanto a la situación de los derechos indígenas como miembro del Foro de Cuestiones Indígenas de la ONU. A ello se suma que no reconoce a dichos pueblos en su estructura interna, sino a las minorías étnicas, lo que implica que se desconozca unos de los derechos básicos de los pueblos indígenas.

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[1] En una segunda parte se propone analizar la aplicación de las fuentes de los derechos humanos en la legislación china, ya que es cuando se entrelazan con sus operaciones fuera de su territorio nacional, como en LAC.

[2] Esta clasificación es la siguiente: 1) los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, a la integridad o a la libertad, vinculados al principio de libertad; 2) incluye los derechos económicos, sociales y culturales, los denominados DESCA, vinculados con el principio de igualdad; 3) contemplan derechos heterogéneos, como el derecho a la paz, al medio ambiente o a las garantías frente a la manipulación genética, entre otros.

[3] Ver: https://ceaa.colmex.mx/aladaa/memoria_xiii_congreso_internacional/images/vergalito.pdf

[4] Cabe mencionar que esta modalidad no es única de China, países como Australia y Finlandia comparten el mismo sistema.

[5] Ver: https://www.coalicionregional.net/wpcontent/uploads/2019/03/china_bajo_la_lupa_deforestacion_amazonia_derechos_humanos_espa%C3%B1ol.pdf

[6] Censo 2000.

[7] Ver: https://www.ohchr.org/Documents/Publications/MinorityRights_sp.pdf

[8] Ver: https://www.ohchr.org/Documents/Publications/MinorityRights_sp.pdf

[9] https://ceaa.colmex.mx/aladaa/memoria_xiii_congreso_internacional/images/vergalito.pdf

[10] https://unwatch.org/china-se-une-a-panel-de-dd-hh-de-la-onu-y-ayudara-a-elegir-a-los-expertos-en-libre-expresion-salud-y-detenciones-arbitrarias/

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Fuente

ANGUIANO, E. (2010). China, sus minorías étnicas y las resistencias uigur y tibetana. Istor, 10 (40), 125–50.

DE LA CUADRA, Fernando. (2015). “Pueblos originarios, conflicto socio-ambiental y postdesarrollo en América Latina”. Ambiente & Sociedade, 18(2), 23-40.  https://dx.doi.org/10.1590/1809-4422ASOCEx02V1822015en

FRAGUAS, Lourdes. (2015). “El concepto de derechos fundamentales y las generaciones de derechos”. Anuario del Centro de la Universidad Nacional de Educación a Distancia en Calatayud. N.º 21, 117-36.

GUOQIANG ZHAI. (2013). “La práctica del control de constitucionalidad en China”. Revista Derecho PUCP, 72, 589–602.

GUERRERO, S. H. & Hinestroza, L. (2017). “El concepto de derechos humanos frente a los derechos de las minorías étnicas”. Revista Prolegómenos Derechos y Valores, 20, 40, 27-41. https://dx.doi.org/10.18359/prole.3039

 LIHONG, Zhang. (2009). “Los Últimos Avances en la Codificación del Derecho Civil Chino”. Revista Chilena de Derecho, 36(3), 467–503. https://doi.org/10.4067/S0718-34372009000300002

 VERGALITO, Esteban. Derechos humanos en China: un análisis exploratorio del discurso oficial reciente. Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África. XIII Congreso Internacional de ALADDA.[/fusion_text]

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